Cosas caras y cosas baratas

Cosas tan baratas como valiosísimas: sin ir más lejos la cantidad de mensajes bonitos que me habéis hecho llegar en torno a aquel Calderilla. Qué poco cuesta un mensaje y qué de felicidad es capaz de generar, ¿verdad? Como una enredadera de cosas bonitas, como una turbina emocional. Por eso, ante la duda, hay que mandar ese mensaje (¡mándalo!). La cuestión, que estos días (andaba en Oviedo, me volvió a tocar ser jurado de los World Cheese Awards: la vida es extrañísima y maravillosa a veces) he estado pensado en cosas caras y cosas baratas. Así a lo bestia. Y es qué confundidos estamos tantas veces con lo barato y lo caro.

Read →