Claves para entender

“Si tus fotografías no son lo suficientemente buenas es porque no estás lo suficientemente cerca”, Robert Capa

Una de las comidas más felices del 2020 fue con Dani Borrás en una terraza del barrio, el Mediterráneo ahí frente a nosotros y el pulpo seco dándonos sombra: tengo clarísimo que estos son los momentos que recordaremos. El cobijo de los ratos felices. Entre tantas tonterías le confesé una certeza (en un contexto editorial) que ha ido creciendo: tengo dudas en torno a si mantener mi suscripción a El Mundo o El País pero no tendría ninguna en suscribirme a un canal directo a la cabecita de Dani —sus cosas, sus creencias y lo que anda cavilando. Él va tres (cien) pasos por delante del resto del mundo (pero no sé si lo sabe) y por eso es un lujazo tenerle cerquita. Además le quiero, pero esa es otra historia.

En algún momento de la sobremesa le comenté lo que os cuento aquí, que es la versión inversa pero con la mía: con mi cabeza. Claves para entender, lo que vengo a presentaros hoy, será parte de la suscripción de pago a ‘Nada importa’: un reporte semanal (6€ al mes) que enviaré los domingos con mi mirada al servicio del curioso donde cabe todo lo que me inspira y me emociona: tendencias, conocimiento, creatividad, diseño, cambios y porqués. Las claves para entender las dinámicas del mundo que viene. Aquí cabe todo: películas, literatura, arte, piezas editoriales (las que hay que leer sí o sí), fotografía, arquitectura, terapia... yo qué sé: iremos viendo.

Pregunta que os estaréis haciendo… “¿Pero tengo que suscribirme?”. Respuesta rápida: no, para nada. Las cartas un poco íntimas de cada sábado (las que llevo casi un año escribiendo) seguirán siendo gratuitas porque sí, porque así nacieron y así será hasta que lleguen a su fin —porque todo tiene un final. Claves para entender es más bien un experimento, un premio para vosotros (vosotras) y para mí: una forma diferente y más personal de acompañarme en este viaje a través del conocimiento, la curiosidad y el amor por las cosas bien hechas.

Quizá haga un streaming puntual privado, quizá llegue alguna carta en formato sonoro, quizá alguna charla con personas que admiro… mi idea es que sea un espacio para la señal entre tanto ruido, una pequeña comunidad sana y sin juicios, aquí la toxicidad nunca estará permitida; eso sí puedo prometértelo. Es que no tengo tiempo para tristes, solo quiero a mi vera gente que sume. En realidad yo solo quiero entender. Estar cerca (como Capa) de la vida. Y contarlo.